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viernes, 19 de septiembre de 2014

El curso definitivo

Se va terminando el verano, si ¿y qué?, seguramente no será uno de los veranos más recordados por mi cuando en su día haga memoria y eche la vista atrás y aunque anteriormente haya habido algunos que no hayan sido tampoco para tirar cohetes, este es, si mi memoria no me falla el que ocupa el primer lugar en el podio. Está claro, en gran parte es culpa de uno mismo, no puedes pensar en que no es como otros años en los que disponías de tus amigos todos los días, uno a veces tiene que saber buscarse algo, saber apañárselas uno mismo o poder hacer cosas sin la necesidad de depender de nadie. Creo que durante un tiempo si que lo intenté, eso de intentar ir a mi bola, de si la gente no puede quedar contigo, hacer tu vida sin más, pero al final cuando uno ha hecho vida social durante meses y se ha visto solo la gran mayoría de veces termina por aborrecer hasta las ganas de salir de cualquiera de las maneras. Y es que al final esto es un circulo vicioso, mi vida en estos últimos años ha estado repleto de una cosa que a mi me gusta mucho decir, épocas.

Épocas que en ocasiones se asemejan a anteriores y que no dejan de ser a consecuencia de lo mismo de siempre, la falta de motivación, la desilusión...ese decaimiento por la rutina negativa acumulada de intentar salir por ahí y hacer cosas pero que al final solo hace que pasado un tiempo haga que uno se canse por ver la falta de gente que está ahí cuando uno tiene de verdad esas ganas o esa motivación. Me doy cuenta de que quizás no es algo lógico, que la gente sabrá mantenerse en una constante y no tendrá esta especie de altibajos que tengo yo y que me hacen estar a épocas demasiado eufórico y a otras quizás un poco hundido, pero supongo que es la forma de ser de uno y al igual que puedo coger por costumbre no estar casi en casa puedo coger pos costumbre lo opuesto.

Ahora llega algo que llevaba todo el verano pensando en lo lejos que estaba y que no había que preocuparse, pero ya llegan esos pensamientos inevitables sobre mi futuro, puesto que empieza mi ultima oportunidad en ese grado superior que, por duración, cualquiera diría que es una carrera en vez de una FP, es ya el curso definitivo porque no se puede repetir más ni pedir más oportunidades y en realidad tampoco es que las anteriores o esta las mereciera por esfuerzo académico. Por eso llegan esos típicos temores de...¿y si no lo consigo? ¿que me deparará el futuro? Si no logro ni llegar a tener un titulo que sea más que la ESO o el bachillerato...¿a que aspiraré el resto de mi vida?