Todo vuelve siempre al punto inicial, es como en los bucles en programación, todo lo que sucede al final acaba volviendo al punto inicial para volver a ser repetido. Las frases que siempre me ha tocado escuchar y con las que me ha tocado resignarme y asumir que no hay más que hacer; "es lo que hay", "puedes hacer tu algo pero como los demás no lo hacen pues ... ¿para que?", "que le vamos a hacer", "esto ha sido siempre así", "no lo vas a cambiar"...
Y es que empiezo a tener la sensación de que esto va a ser siempre algo que me acompañe durante mi vida, porque todavía hay personas que creemos que se puede cambiar el modo de ver las cosas o hacer ver a los demás que no vale con resignarse y con aceptar lo que hay, que a veces todo es fuerza de voluntad, pero al final siempre aparece algo a modo de detenimiento mental, algo que hace que la mayoría de personas, como a mi me gusta llamarle... "el rebaño" se resignen y vivan la vida como nos han enseñado a vivirla. Constantemente nos meten en la cabeza y nos educan en el: "no pienses", "se guapa/guapo", "ponte cachas", "trabaja, estudia, ten hijos, cómprate una casa". Es el aborregamiento, conseguir que a la gente le de igual todo, que no reflexione, que hagan las cosas para las que nos han estado preparando...es decir no pensar ni actuar por tus instintos ni por lo que hayas aprendido de verdad en la vida, hemos de ser...productivos, eficientes, trabajadores, creyentes, etc
Yo siempre pensé que la vida era algo más que una serie de etapas e ir pasándolas todas sin pena ni gloria, es decir, no solo ir superando etapas como el que se pasa los niveles de un videojuego, si no vivir la vida disfrutar, poder pensar por ti mismo, que la gente pueda entenderte, que todos sepamos ponernos en el lugar del otro e intentar ser empáticos, solidarios...pero no, la ilusión en el ser humano es algo que se desvanece día tras día, vivimos robotizados y a nadie le interesa el como ni el porque, solo el que y la fachada, vivimos en un mundo donde a nadie le importa si su semejante se está muriendo tirado en la acera de su casa, mientras no manchen de sangre su puerta. Suena duro y cruel, pero cada vez vamos más a una sociedad así, un lugar donde a nadie le importa nadie ni nada, cada cual vive por y para su disfrute y por si mismo, una sociedad individualista y en la que a ninguna persona le importa más que su propio culo. Creo que nunca tuve esa fe realmente en que la sociedad pudiera despertar y quitarse los grilletes y existir una verdadera libertad de conciencia, pero cada día que pasa todavía pierdo más esa esperanza.
