Leo la última entrada y no puedo si no tener envidia de como llegué a encontrarme tan bien conmigo mismo y del punto que había alcanzado. A veces nos pensamos que algo es duradero, que nada nos va a sacar de nuestra etapa de felicidad, pero por si acaso disfrutamos el momento. Yo creía de verdad haber llegado a ese punto de estabilidad, de estar a gusto y mostrar a la gente que soy feliz e intentar integrarme con los demás, hacer vida social, etc. Pero como siempre me ha ocurrido a lo largo de mi vida, con la misma facilidad con la que uno se encuentra activo y motivado para hacer cosas o que trata de mirar a la vida con optimismo, puede venirse otra vez una de esas etapas oscuras en las que vuelves a encerrarte como en una burbuja.
Una amiga me dice, no tienes que darle vueltas a las cosas que no puedes controlar. Es cierto, a veces todo sucede como sucede y no tenemos porque darle vueltas. La vida son esas etapas y lo importante es no estancarse, tratar de hacer lo que más nos gusta en la medida de lo posible y no tener que depender de nadie. Si ahora mismo no estoy con ganas de socializar y de hacer cosas, tampoco puedo permitir que esto se alargue en el tiempo y tengo que buscar la manera de volver a sentirme bien conmigo mismo y poder volverme a demostrar que puedo ser feliz.
Es verdad que nunca he sido de pedir ayuda, porque a uno le gusta que a la gente que de verdad le importas no tengas que ir a pedirla, que sean capaces de ofrecértela o simplemente preguntarte si estás bien o si necesitas algo. Pero también es verdad que las circunstancias cambias y las amistades no siempre pueden estar presentes. Y sobretodo aunque uno sea capaz de hacer cosas solo, no es lo mismo cuando eres feliz y tienes motivación que cuando las haces simplemente por romper un poco la rutina, pero no las disfrutas de igual manera. Igual durante algún tiempo, hace unos meses, no había tenido momentos para reflexionar, quizás porque tampoco quería llegar a eso e intentaba ocupar lo máximo posible mi mente pero con la diferencia de que en esta ocasión me encontraba a gusto conmigo mismo. Y ahora cuando me he visto otra vez sin ganas de mantenerme activo, sin motivación, he vuelto a darle vueltas a cosas que como dice mi amiga no puedo controlar y uno se bloquea tan facilmente y piensa en porque una y otra vez a lo largo de su vida pasa por estas etapas.
