Powered By Blogger

lunes, 26 de octubre de 2020

El desgobierno

Si hay algo de lo que me arrepiento, cosa que no se si algunos votantes de otros partidos comparten, es de ver que mi voto no sirva a la causa que yo había pensado. En el inicio de la pandemia se acusó al gobierno de falta de previsión y de no actuar como era debido. Se puede tener cierta magnanimidad porque cuando uno se ha visto en una situación como esta, no sabe que camino coger. Pero pasado el tiempo y analizando todo friamente, se puede ya decir que este gobierno no a estado a la altura de las circunstancias. Quizás podremos debatir sobre si hubiese habido otro/s partido/s habría cambiado el devenir de la gestión de la crisis sanitaria. O podemos hacer crítica también a la falta de cooperación de ciertos partidos de la oposición al inicio de la pandemia. Pero lo que es evidente es que no se ha gestionado esta crisis como se debía. 

La prisa de ciertos sectores representados en la presión que la patronal hacia al gobierno, la asfixia que estaban ya sufriendo muchos pequeños y medianos negocios sobretodo ligados a la hostelería y el turismo, el querer "salvar" la temporada estival y que la gente pudiera salir del confinamiento y hacer vida "normal", nos ha acabado perjudicando. Mientras en paises como China paralizaron toda actividad, poniendo primero a salvo la salud de sus ciudadanos, en los paises de occidente optamos por una especie de calculo económico para que no afectara tanto la pandemia. Es verdad que no es comparable porque el módelo económico no tiene nada que ver en los paises de la UE con China, pero los estados tienen el poder para salvar economicamente a quien más lo necesita, cuidando la salud de la ciudadania.

En España el ceder la gestión a las autonomias, la vuelta al trabajo de ciertos sectores, el comienzo del curso escolar y la falta de gasto en más personal sanitario, rastreadores, etc nos ha hecho volver a la situación en la que estábamos antes de las fases de la desescalada. No se pueden tomar medidas para volver a la vida normal, sobretodo permitiendo el libre movimiento de la gente por todo el país cuando seguiamos teniendo nuevos casos de contagios y muertes cada día. El gobierno tendria que haber procurado a través de ingresos por impuestos a los que han salido ganando en esta crisis (como en tantas otras ocasiones) poder ayudar a quienes han salido perjudicados.

Es verdad que no es fácil, que esta situación sacude todo y lo ha puesto patas arriba, pero las medidas adoptadas por el gobierno podrían haber ido en otra dirección y no en la de contentar a los grandes empresarios de este pais. 

De ahora en adelante viviremos en un constante bucle porque mientras no se tomen las medidas necesarias para contener el virus, veremos posibles mejoras en los datos de contagios y muertes pero con constantes recaidas por la falta de previsión y de medios en la sanidad. Lo peor de esta crisis es y será como siempre que lo pagaremos la clase trabajadora.

La sociedad que estamos creando

 Leyendo durante el verano el libro de Jon E. Illescas sobre lo que él llama "el imperio de las pantallas", me volvió a surgir una vez más la reflexión de hacia donde va esta sociedad. De que valores estamos adquiriendo, cuales estamos olvidando, como la gente pierde el interés por el conocimiento y por lo común y como va ganando terreno el no pensar ni reflexionar y el puro entretenimiento antes que la lectura sosegada o analítica.  

Quizás se puede pensar que es una exageración o que no hay manera de saber si hace unas décadas la gente cultivaba más su mente, luchaba más por sus derechos y existia de alguna manera cierta empatía y solidaridad entre los diferentes miembros de la clase trabajadora. Pero es un hecho que si algo logra el capitalismo es la fragmentación de dicha clase. Consiguen que las preocupaciones se transformen en algo individual, nos empapan con programas que son puro entretenimento y con cero contenido, haciendo en muchas ocasiones que la gente deje de lado la lectura, el pensamiento crítico o la reflexión. Es algo que cualquiera que sea un poco observador verá, personas a las que no les interesa transformar la sociedad o las causas justas, que solo miran por su bien. Algunas personas dirán que siempre hubo gente egoista o que es normal, que cada uno nos preocupamos de nuestros problemas. Pero no se trata de no preocuparte por lo tuyo o lo que le ocurre a las personas cercanas a ti, si no de tener conciencia de los problemas que ya nos acechan y hacer unión.

Mientras algunas personas comentan en el trabajo el último programa de "La isla de las tentaciones" o el partido de su equipo de turno, temas como los derechos laborales, la ley mordaza, la pérdida de poder adquisitivo, el precio de la vivienda, en fin, problemas del dia a dia de la clase trabajadora, pasan ya no a un segundo plano, a veces directamente no se tratan. También asisto atónito a la dependencia que nos hemos creado con los smartphones, no hay momento del dia en que la gente no vaya acompañado de su teléfono móvil y como comentaba al principio, en el libro de Jon E. Illescas detalla con datos como influye sobretodo en los adolescentes el consumo excesivo de videoclips musicales, redes sociales, etc.

¿Hacia eso nos dirigimos? ¿A personas que parecen robots con sus pantallas todo el dia delante de sus ojos y a la desconexión total entre gente de la misma clase social? ¿A la asunción de que no hay cambio posible y que nos toca "tragar" con todo? A  veces intento no ser pesimista, pero viendo la realidad que me rodea me resulta imposible no serlo.

lunes, 20 de julio de 2020

2020

Iniciábamos el año con noticias venidas desde el continente asiático sobre una enfermedad, hasta entonces no era calificada como pandemia, la COVID-19. En España, teníamos poca noción sobre ello, ya llegados a mediados de Febrero vimos como el coronavirus iba causando miles de muertos en China pero todavía seguíamos pensando que esto no llegaría a Europa y que no era más que una simple gripe. La amenaza comenzó a ser más cercana cuando en Italia surgieron casos, todo nos pillaba de "nuevas", los gobiernos no supieron reaccionar a tiempo y en pocos días todos los paises, tanto Europeos como del resto del mundo tuvieron que ir decretando el "estado de alarma".

En España, sabiendo el riesgo que podía suponer las grandes concentraciones de gente, no se cancelaron ni jornadas de las diferentes ligas (fútbol, baloncesto, ...), ni se prohibió el uso del transporte público, ni la manifestación del 8-M. Todavía habría que analizar si por falta de información o por desconsideración hacia el virus. Porque bien es cierto que ya sabíamos todo lo que estaba ocurriendo en China, pero quizás no fuimos conscientes de la rapidez con que se podia propagar.

El caso es que nos plantamos un 13 de Marzo con el confinamiento. No se podía salir de casa salvo para los trabajos considerados esenciales y para ir a hacer la compra. Durante semanas vivimos encerrados en casa pasando el tiempo como podíamos. A unos les daba por los juegos de mesa, a otros por las videolladamas, gente aficionándose a la lectura o retomando libros sin acabar, personas deborando series, y por supuesto el momento de los aplausos a los sanitarios a las ocho de la tarde. En mi caso, todos los dias bailábamos al son de la música que a través de una emisión por internet a la cual varios vecinos por todo el pueblo iban conectado los altavoces en sus casas. Todos hemos ido viviendo momentos de frustración, de agobio, de confusión. No sabíamos muy bien hacia donde iba todo ni cuando iba a bajar la cifra de contagiados y muertos.

Empezamos con las diferentes fases de la desescalada, de momento no había ciertos establecimientos abiertos pero si que podias salir a pasear o a hacer deporte. Despúes de un poco más de dos meses encerrados, era todo un avance. Al principio no era obligatoria la mascarilla, dejabas la distancia de seguridad y hablabas con la gente que hacia tiempo que no veias o con la que te saludabas a través de los balcones y las ventanas.

Y poco a poco fuimos llegando a la llamada "nueva normalidad". Quizás todo ha ido demasiado rápido. El gobierno, que en el momento del confinamiento dejó que siguieran en activo trabajos que no eran tan esenciales, también ha caido en la presión de la patronal para volver a activar la hosteleria y el sector hotelero. Estamos ante una situación compleja. ¿Por qué camino hay que seguir? ¿Qué medidas hay que tomar? Es cierto que los pequeños negocios no se podían permitir seguir estando cerrados. Pero hasta que punto era recomendable volver a hacer "vida normal", porque a pesar de las medidas de seguridad ahora estamos otra vez retrocediendo a un punto anterior.

¿En que situación nos dejará esta pandemia? A pesar de que en su momento aparezca una vacuna. ¿cómo será la sociedad el dia de mañana? ¿cómo influirá esta experiencia en la forma de relacionarnos?

Lo iremos comprobando en un futuro no muy lejano.

lunes, 18 de mayo de 2020

La excepción

Cuando la gente inicia una conversación sobre política siempre aparece el mantra repetido hasta la saciedad: "todos los políticos son iguales".

Pues a toda esa gente les recomendaría que siguiesen la trayectoria de personas como Julio Anguita. Ayer, a la edad de 78 años nos abandonó el llamado "califa rojo". El primer alcalde comunista en la etapa democrática después de casi 40 años de Franquismo. Anguita fue siempre coherente con sus ideas. No hace falta repasar la innumerable plantilla de diputados de diferente ideología o partido que cambiaron su forma de vida después de pasar por el hemiciclo. O de políticos que dan o han dado moralinas sobre como se debe dar ejemplo y "olvidárseles" al poco tiempo. Julio no, él nunca dio lecciones sobre nada, se dedicó a aportar su granito de arena para que la gente que más sufria la desigualdad de este sistema capitalista no fuera olvidada. Nunca renegó de su ideología, pero también era consciente del país en el que vivía y del terror de la gente al escuchar las palabras "rojo" o "comunista". El llamado Franquismo sociológico influyó mucho en el posicionamiento político de la ciudadanía en España. Bien es cierto que desaparecida la Unión Soviética y visto el desvanecimiento en otros paises de los partidos comunistas, se iba optando por el modelo de la socialdemocracia y aquí el PSOE ganó adeptos de manera exponencial. 

Anguita fue a contracorriente siempre, señalando las torpezas de la economía neoliberal, criticado a derecha e izquierda del panorama político y por supuesto vilipendiando por los medios que siempre han seguido la linea editorial que les dicta el capital. Bien puede ser a favor del partido conservador d turno o de uno "socio-liberal", y ahi no tenian cabida los proyectos de Julio. Criticado también dentro de la izquierda española por despojarse un poco de la linea marxista-leninista que tradicionalmente asumían los partidos comunistas de diferentes paises, supo concentrar aun asi el voto de personas nostálgicas de otras épocas consiguiendo para el recién fundado Izquierda Unida su mejor resultado electoral hasta la fecha con 21 escaños en el congreso. Fue feroz en su critica a las privatizaciones del gobierno de Felipe González, así como hacia su política económica y sus medidas en cuanto al empleo. Alertó de lo que se nos venia encima con el tratado de Maastrich, hacia propuestas de índole económico bien argumentadas y con datos fehacientes, tomadas con recelo siempre por la prensa. Fue caricaturizado sobretodo en los difrentes medios del grupo PRISA. 

Al irse de la primera linea de la política, tanto al dejar su acta de diputado como su puesto como coordinador federal de IU, se mantuvo activo en la lucha siempre por la gente más desfavorecida, no dejó nunca de inspirar a futuros militantes de la política activa (organizaciones, asociaciones, plataformas, partidos, asambleas...). Volvió a su antiguo empleo de maestro, renunció a cualquier privilegio por haber sido diputado y siguió dando conferencias aportando su punto de vista sobre que hacer para cambiar las cosas, formando en su día el "Frente cívico". Sus últimos años dio su apoyo y su "bendición" tanto a Pablo Iglesias como a Alberto Garzón en la unión de Podemos con Izquierda Unida a la hora de presentarse a las elecciones a nivel nacional. Asistió a mitines junto a ellos y otros líderes territoriales de ambas formaciones. 

Resulta curioso como la figura de Julio Anguita fue elogiada tantos años después. Resulta irónico como le han dado la razón y como han apoyado sus medidas siendo que muchas de esas personas en su momento seguramente ni se plantearon votarle. España ha perdido a un hombre inteligente, culto, con valores morales y éticos, un referente político como pocos ha habido. Seguirmos su ejemplo y le contaremos a las generaciones venideras quien fue, lo que aportó al panorama político y las enseñanzas que nos dejó.

Hasta siempre.

DEP

domingo, 1 de marzo de 2020

Can anybody find me...

Hay una parte de la conocida canción de Queen con tintes de gospel 'Somebody To Love' donde dice: "Can anybody find me, somebody to love", ("puede alguien encontrarme alguien para amar"). Hace años la escuchaba pensando que algun dia llegaría, pero a día de hoy todavía no he sido correspondido en el amor. Hay gente que dice que no pasa nada que hay gente a la que le llega más tarde, otras personas dicen que no necesitan a alguien que les complete. Pero no se trata de encontrar a tu mitad si no de compartir momentos y el dia a dia con alguien especial, esa persona que te entiende y te aguanta en lo bueno y en lo malo y a la que acudes en momentos de flaqueza.

La primera vez que tuve consciencia de sentir algo por alguien fue con 18 años en el instituto. En aquella ocasión no tuve el valor de confesarle a esa chica nada de lo que me ocurria cuando la veia o estaba con ella. Tampoco hacia falta porque ella lo intuia y yo sabia que no se fijaba en mi de ese modo. Te das cuenta de que hay sentimientos de por medio cuando lloras por esa persona. Con la segunda al menos tuve la "valentía" de confesarlo, fue más llevadero porque tuvo mucha paciencia conmigo y eramos amigos. Lo malo es que con los años hubo una perdida considerable de contacto y al final no se si valió la pena que yo no me lanzara y elegir la amistad, siempre me quedará esa duda.

Y asi a modo resumen, llegamos a estos dias en los que desde hace meses no puedo quitarme de la mente a una persona, alguien con quien al principio si que parecia que habia conexión. Por supuesto  que cada uno ve las cosas a su manera y lo que para mi podria ser una posible relación más que de amistad a lo mejor esa persona ni se lo llegaba a plantear. Con el paso de los dias a veces ocurre que hay desencuentros, falta de entendimiento y cuando intentas retomarlo todo donde lo dejaste parece que no haya pasado el tiempo pero si, todo acaba pasando factura. Al final te das cuenta de que te ha vuelto a ocurrir lo mismo que con antiguas amistades, si no eres tu el que se preocupa o se pone en contacto con ella, tu no ocupas ninguno de sus pensamientos. Tienen personas más importantes a las que recurrir o con quen quedar. Te haces preguntas, autocritica, pero acudes a gente imparcial y objetiva que te dice que demasiado has dejado pasar por alto y que no pasa nada que algun dia llegará esa persona. Entonces cuando intentas pasar página te das cuenta de que no puedes y que tu pensabas que si, que esta era la buena, que no vas a encontrar alguien asi, una persona diferente que se fija en cosas que nadie se fija, que tiene bastantes gustos en comun contigo y que te ha tratado de forma tan amable cuando habéis quedado. Pero nadie merece tu tiempo si constantemente están aludiendo a esa falta suya de ese tiempo para poder hacer cosas juntos si luego si que lo tienen para otras personas. Asi que al final te das cuenta de que es mejor dejar que todo se diluya. Otra más si, pero todo no vale en esta vida.

jueves, 13 de febrero de 2020

Lo imposible

Después de idas y venidas, criticas públicas entre ellos y varios intentos de llegar a un acuerdo, llegó por fin el pacto para gobernar entre PSOE y Unidos Podemos. En su día hubo mucha gente que hizo critica por las peticiones que les trasladaba la formación morada a Pedro Sánchez. Pero el tiempo ha dado la razón a los de Pablo Iglesias puesto que al final han conseguido formar parte del gobierno.

Lo que nos espera a partir de ahora al menos en materia social deberia ser un cambio a mejor. Hasta que punto podrán aplicar ambas formaciones desde el gobierno las políticas que prometieron en sus programas no se sabe. Seguramente no lleguen a cumplir ni una tercera parte por las ya sabidas presiones de los poderes ecónomicos, del FMI, BCE, etc. Pero al menos tendremos un cambio de rumbo hacia una justicia social.

Bien es cierto que el discurso de Podemos se ha ido moderando con el tiempo. También que haya quien pueda achacar hipocresia en estos gobernantes que se han tirado los trastos a la cabeza en multitud de ocasiones en el congreso y fuera de él. Y como no, los comunistas nostálgicos de otros tiempos, cualquier medida que se tome aunque sea favorable a la mayoria de la sociedad o a la clase trabajadora la criticaran porque Podemos nunca les pareció suficientemente de izquierdas.

Solo se podrá juzgar con los hechos en la mano y mirando con perspectiva. De momento varias leyes en marcha y la subida del SMI. Iremos viendo hacia donde avanza el gobierno de coalición y si llevan a cabo transformaciones necesarias en lo realmente importante. Impuestos, separación de poderes, jefatura del estado, vivienda, sanidad, educación, trabajo,...

Si algo es verdad es que al menos ya tenemos algo diferente, no podrá gobernar a modo de decretazo un único partido en el poder, entre ambos tendrán que llegar a acuerdos. El PSOE se acercará más a lo que fue durante la república y Podemos seguirá moderándose, pero todo sea por el bien común.