Como en la célebre película que protagonizó Bill Murray, todo se repite una y otra vez, viejas sensaciones que cuando uno tiene esas ganas de hacer cosas y no puede estar quieto no tiene tiempo para pensar, pero por el motivo que sea yo soy así, una persona irregular y que no tiene término medio, soy capaz de estar meses sin pisar mi casa tan apenas para comer y dormir (exagerando un poco), como de no salir de ella, ¿en que momento pierde uno esa capacidad? ¿porque ese cambio tan brusco? Esas son alguna de las muchas preguntas que me suelo hacer siempre, porque vuelve a llegar ese momento que, como en años pasados, me hace estar aburrido por no saber que hacer ya para mantener mi mente en blanco...
Supongo que en el aspecto de no salir, de no hacer vida social ( o lo que fuese que hiciera yo durante estos meses atrás) ha influido el verme en la mayoría de ocasiones una y otra vez saliendo solo a la espera de encontrarte con alguien que te de conversación, alguien que te escuche, alguien que te divierta en determinado momento...y no consiguiéndolo en la mayoría de ellas, porque uno no hace sino engañarse a si mismo pensando que no pasa nada si sus amigos no quieren salir y te toca hacerlo a ti solo, que es mejor improvisar y que surja lo que surja.
Al cabo del tiempo uno acaba dándose cuenta de que se acaba aborreciendo también el cambiar o no hacer lo típico e improvisar y al igual que uno coge por costumbre no estarse quieto y salir a todas horas, al primer día que uno asume que si no sale tampoco se pierde nada, puede empezar una espiral de coger por costumbre no salir nunca. Sobre todo a uno le puede influir el no tener un trabajo fijo, porque puedes tener tiempo para aficiones pero cuando es excesivo y lo repites todo constantemente ya no sabes que hacer...y es cuando uno se plantea ¿sigo haciendo lo mismo día tras día? ¿empiezo de nuevo a hacer vida social para volver a lo mismo de meses atrás?
Además por si fuera poco se añade como factor extra el que tus amigos con los que ya habitualmente quedabas y han demostrado estar ahí también tienen su tiempo organizado por haber encontrado trabajo y no puede uno ni quedar una tarde a dar una vuelta en bici o hacer cualquier cosa entre semana porque los horarios se lo impiden.
Así que si, vuelven sensaciones viejas, vuelve el aburrimiento, vuelve el comerse el coco, el temor del futuro próximo, el temor a estar solo...

No hay comentarios:
Publicar un comentario