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domingo, 5 de febrero de 2017

Working

El tan ansiado trabajo, eso que todos buscamos en su momento para, como se dice en el acerbo popular, "ganarnos la vida". Y es que este año ha comenzado con un giro inesperado en mi vida y no es otro que haber encontrado trabajo, algo que a priori te debe hacer feliz y te sitúa ya en otro modo de ver las cosas aunque solo sea porque tu aumento de nivel adquisitivo aumenta y con ello podrás realizar cosas que antes no hacías por tener que administrarte muy bien el dinero. Pero una vez entras en ese bucle del día a día en el trabajo y, aunque dependiendo de que trabajo sea y que jornada, ves que no tienes vida o tiempo más allá de lo que es dedicarte a ese trabajo, es decir, amoldas tu tiempo a tu jornada laboral, a dormir para prepararte para ella y poco más, también reflexionas acerca de hasta que punto puede darte cierta felicidad trabajar.

Yo pienso más bien que el trabajo no dignifica ni te genera satisfacción o felicidad, si no que nos han hecho acostumbrarnos a ese modo de ver las cosas y nos han inculcado y metido en la cabeza desde hace décadas que el que no trabaja no es persona en esta sociedad y por eso cuando encontramos un puesto de trabajo nos engañamos a nosotros mismos o caemos en ese juicio de valor de que ya lo tenemos todo. Como se suele decir hoy en día, "bueno mientras tengas trabajo...". Puede ser una visión un tanto pesimista dirán algunos, sobretodo teniendo en cuenta los millones de personas que ni optan a un puesto de trabajo o la cantidad de gente que estará en mi misma situación, esto es, que tienen un trabajo simplemente para sobrevivir y pasar el día a día, pero es que a estas reflexiones pesimistas de tener trabajo no se llega por casualidad, todo viene por un análisis concienzudo y simplemente de mirar a tu alrededor.

En el momento en el que encontramos algo más o menos estable, la inercia del sistema nos va a llevar a gastar buena parte de nuestro sueldo en pagar una hipoteca o un alquiler, pagar la luz, agua, etc, y uno no puede hacer más que preguntarse...¿y para esto tanto esfuerzo o ser tan productivo para tu empresa? es decir, puedes estar trabajando en una fábrica o puedes ser un gran médico o un buen profesor pero al fin y al cabo todo ese dinero que estamos ganando se va en gastos y un ínfimo porcentaje en cosas que de verdad nos gusta hacer. Así que yo simplemente me pregunto si no acabamos siendo esclavos del dinero y que por mucho que nos suba la autoestima o nos haga sentirnos realizados el tener un trabajo...¿realmente es tan bueno tenerlo? porque buena parte de nuestra vida nos la vamos a pasar trabajando (si todo va bien y tenemos suerte, todo hay que decirlo) y si no se dispone ni del tiempo ni de las ganas para hacer otras cosas se corre el riesgo de llegar a la vejez sin haber disfrutado realmente de las cosas buenas de la vida.

Ahora la cuestión es cuanto aguantaré esta nueva etapa y si no me rendiré como en otras ocasiones, eso solo el tiempo lo dirá.

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